El embarazo y la maternidad son dimensiones que llevan a la mujer a una relación con la naturaleza más intensa y profunda. Muchas madres, en esta época de su vida, prefieren acercarse a los remedios naturales y holísticos y el Yoga, en esto proporciona sostén.
El yoga enseña a la mujer a abandonarse a la madre naturaleza, a aceptar haber puesto su cuerpo a
disposición del milagro de la vida. A través del yoga la mujer aprende a dejarse llevar por el cambio tanto interior como físico, soltar las tensiones a través de la respiración, liberarse de inhibiciones y seguir su propio instinto.
La época de la gestación es un momento crucial para el desarrollo tanto físico como emotivo del niño/a: se sabe que una buena salud física en la adultez, tiene sus raíces en la época de desarrollo en el útero y esto es fundamental para nuestra evolución psíquica.
El individuo tiene un recuerdo interior de las experiencias que se remontan a la vida intrauterina,al nacimiento y a la infancia. No se trata de recordar con la mente, si no que es un “imprinting” de la psique, una resonancia nivel absorbida a nivel celular de nuestras primeras experiencias, que queda con nosotros y puede influir en nosotros/as durante toda la vida.
En esta época de la vida, el bebé es profundamente sensible y receptivo, así que es importante que, (dependiendo de las circunstancias) sus primeras experiencias sean positivas. En esto el Yoga es de gran ayuda.
El Yoga puede tener una función de sostén natural del embarazo, y a la vez puede enseñar a la mujer la aceptación de que alguna cosa pueda ir de forma diferente a nuestras expectativas.
El Yoga tiene el poder de mantener el organismo de una mujer, vital y en equilibrio, haciendo que el cuerpo de la futura mamá se vuelva receptivo y disponible para el nacimiento de su hijo/a.
Esto se ha demostrado científicamente y los resultados se pueden consultar en el “Journal
of Alternative and Complementary Medicine, 2005 Apr. 11/2 pp. 237/44”: practicar yoga durante el embarazo puede disminuir los tiempos del parto, la posibilidad de nacimientos de bebés bajo peso, reduce riesgos de hipertensión.
Aquí unos links de otros estudios:
Además es posible asistir a algunas clases con tu pareja y aprender cómo hacer yoga juntos para que la futura mamá pueda relajarse completamente en las posturas, para que la pareja mantenga una conexión profunda durante los meses de embrazo y para que el bebé sienta esta conexión y oiga la voz de su progenitor, haciendo un ejercicio de visualización o una meditación o guiando una técnica de respiración por ejemplo.
Es importante practicar yoga con una persona cualificada que te acompañe con seguridad y cariño adaptando las prácticas a cada trimestre de la gestación y a tu situación específica en caso en que requieran especial atención.
Después de 15 años como profesora de chi kung y yoga y de 5 años como formadora de futuros profesores de tantra yoga, me formé como profesora de yoga para el embarazo y esto fué durante mi proprio embarazo – que fácil no fue para nada – pero puedo decir que el yoga me acompañó, me sostuvo, me ayudó hasta el último día antes de dar a luz.
La respiración, las técnicas de relajación y las asanas (posturas), utilizadas sinérgicamente, representan una herramienta poderosa para afrontar de la mejor forma cada época de la gestación, el parto y el post-parto. El Yoga, a menos que no haya contraindicaciones específicas marcadas por el/la médico, debería de practicarse diariamente y a parte de tu clase semanal, me gusta compartir pequeñas prácticas simples, para que puedas seguir practicando cómodamente en casa.

Un recorrido por las prácticas que transformarán tu energía
Yoga para el postparto
Después del parto el Yoga ayuda a la mamá a reencontrar con placer su forma física y también hacer que se calme el estrés o el cansancio. Con el yoga la maná adquiere más energía para sí misma y para cuidar de su bebé.
Es útil recortar este tiempo para ti y para tus necesidades porque lo que te hace bien a ti, le hará bien a tu bebé.
El Yoga post-parto da a las neo-mamás la oportunidad de compartir un espacio con personas que están viviendo una experiencia similar y esto es un gran apoyo en un momento en él que no hay servicios públicos de soporte y a menudo se suele idealizar la crianza, colpevoli zando, cuando las cosas suceden de una forma diferente a la que habíamos pensado.
Se crea un momento semanal de empatía y de compartir además podemos invitar, alguna vez a nuestro bebé, y aprender sobre masaje infantil y postura con bebés para una práctica de conexión madre-hijo/a.
Después del parto pueden surgir las siguientes patologías, y podemos trabajar con ellas durante la práctica del yoga
- Lumbalgia (debida a la anestesia que ha alterado la composición del líquido cefalorraquídeo)
- Cervicalgia (por el mismo motivo)
- Cefalea (por el mismo motivo)
- Tendinitis (por la lactancia y la gestión del bebé)
- Dolor coccígeo (por los cortes o duración del parto)
- Pie plano
- Estados depresivos (principalmente por desbalances hormonales)
- Incontinencia y prolapso del útero
- Dolor en los senos debido a la congestión mamaria
En este momento de la maternidad, sobre todo después de otros partos es importante usar el yoga también, como herramienta para volver a fortalecer el suelo pélvico y las paredes vaginales.
Este trabajo, es importante que se empiece durante la gestación y que se siga practicando hasta después de dar a luz.
Aquí te explico el porque: el diafragma pélvico, es constituido por delante del músculo elevador del ano que tiene dos partes – una anterior que es el músculo pubococcígeo, y otra posterior, que es el músculo iliococcígeo. En condiciones normales, y más aún bajo esfuerzo, los órganos pélvicos
Se sostienen gracias a la perfecta integridad funcional del sistema fascial estático y muscular dinámico (músculo elevador del ano). En caso de que el sistema dinámico se volviera deficitario, los órganos pélvicos pesarán sobre el suelo pélvico, creando las condiciones para el prolapso y la incontinencia. Es precisamente por esta razón que mantener tonificadas las estructuras musculares mencionadas puede prevenir estas patologías.
Propuesta para grupos:
30 euros + IVA por sesión para grupos de máximo 10 personas
La sesión dura 1 hora y media
El centro (público o privado) necesita tener el siguiente material: esterillas, cojín rodillo (bolster), bloques, cintas, cojines de meditación
Si no dispones del material contactame para hablar de ello y ajustar las necesidades de ambas partes
